Encuentra tu sencha preferido con la temperatura.
La misma hoja cambia con la temperatura. Compara para descubrir tu gusto.

La primera taza es la referencia
Empieza con las cantidades, temperatura y tiempo recomendados para reconocer después los cambios.
Cambia solo la temperatura
Mantén las demás condiciones y anota aroma, umami, astringencia y final.
Observa incluso sin termómetro
El termómetro ayuda, pero no es imprescindible. Puedes enfriar el agua pasándola a otro recipiente.
La segunda infusión muestra otra cara
Acorta el tiempo conforme se abren las hojas. Cada infusión ofrece un matiz distinto.
La temperatura depende del té y del gusto. Usa las indicaciones como punto de partida.
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